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lunes, 16 de julio de 2012

Autocontrol: cómo afecta y por qué reforzarlo

autocontrol como afecta y por que reforzarlo
Distintas investigaciones demuestran que, para ser exitosos en diversas áreas de la vida, es necesaria una buena capacidad de autocontrol. El autocontrol es un pilar de la resiliencia, ya que superar dificultades y fortalecernos implica un buen manejo de las emociones, en especial de algunas muy fuertes como la ira. El escaso autocontrol, lleva a actuar sin pensar, regular escasamente las emociones, no pever consecuencias, entre otros. De ahí la pertinencia de considerar cómo afecta y por qué reforzarlo. ¿Qué pasa entonces cuando sentimos que frecuentemente ciertas personas y/o situaciones nos sacan de quicio? Veamos algunos puntos al respecto.
 
*Aceptar que ese comportamiento que no te gusta es también parte de ti. Asumir la responsabilidad por las propias acciones no significa justificarlas o culparse. Es cierto que diferentes personas y circunstancias pueden molestarnos, pero podemos elegir entre apelar a justificaciones como “ellos me hicieron enojar y perder el control”, o bien adoptar una actitud activa para expresar el enojo de manera más constructiva.
 
Muchas personas suelen afirmar, que la forma en que manifiestan su enfado es ajena a su voluntad y que no son realmente ellos cuando se salen de las casillas. Al no asumir su poder de decisión acostumbran a perder la tranquilidad y sentirse desbordados muy fácilmente, en especial si creen que no se los escucha o no se concuerda con ellos. Es justamente la frecuencia con que ocurren dichos episodios, la que evidencia que sí son parte de su comportamiento habitual. El intentar excusarse o responsabilizar a otros, implica un intento de protegerse de las consecuencias negativas de las propias acciones en los demás, o bien de frustrarse por sentir que su accionar no corresponde con sus principios.
 
Alguien puede ser atento con los demás en varias ocasiones, y a pesar de ello presentar dificultades de autocontrol. Implica valentía admitir que has actuado de una forma con la que no estás de acuerdo.

*Detenerte a pensar antes de actuar. Hacer algo sin premeditarlo, no siempre es negativo, incluso en determinadas circunstancias puede ser positivo, como por ejemplo si notas que algo va a caerse sobre ti y te quitas de ese sitio, lo perjudicial radica en que las conductas con escasa o nula premeditación ocurran a menudo.
El insuficiente autocontrol, se relaciona con poca reflexión, impulsividad y/o indecisión. Te propongo un pequeño ejercicio para reflexionar sobre tu caso específico;

1)    Durante el último año, ¿ha existido alguna situación significativa en la que hayas actuado sin medir las consecuencias? De ser así, ¿por qué crees que lo hiciste?

2)    Anota 2 o 3 situaciones relativamente recientes, que te generaran una fuerte emoción, debiendo incluir al menos una en la que consideres que manejaste y expresaste tu sentir adecuadamente, y otro en la que no. ¿Qué diferencias encuentras entre las mismas?
 
Es posible apelar a distintas técnicas que te ayuden a reforzar tu autocontrol, como estas;
 
--> Contar hasta 10 antes de responderle a alguien en un momento en que estés estresado, de modo de asegurarte un momento para pensar tu respuesta. 
 
--> Pregúntate si te gustaría que te hablaran o se comportaran contigo de la forma en que tú lo haces.
 
--> Si estás muy cansado, date un descanso. Simple, ¿verdad? Sin embargo, en muchas ocasiones las personas piensan que no pueden o no es correcto que se tomen un momento aunque hayan trabajado varias horas y necesiten psico – físicamente relajarse.

Seguramente podrán ocurrírsete más en relación a tu caso específico. Quizás, al principio las alternativas que vengan a tu mente para reforzar tu autocontrol, se relacionen más con cosas que no es conveniente hacer, las cuales son de utilidad así como también lo son opciones referidas a actitudes positivas que sea acertado incentivar en ti mismo o en los demás, ayudándote a empatizar y mejorar tu relación con ellos. Un ejemplo sería expresar más aprecio cuando respondan positivamente. Si tienes problemas con tu autocontrol, cuanto más lo reconozcas más posibilidades tendrás de cambiar.

Modificar comportamientos arraigados, no se logra de un día a otro. Es necesario aprovechar las recaídas como situaciones de aprendizaje, comparándolas con momentos en los que sí hayas tenido mayor autocontrol, a fin de notar mejor cómo afecta y por qué reforzarlo. Pero sin duda, la meta de lograr un estilo de vida con más resiliencia, menos estrés, mejores relaciones interpersonales y más fiel a tus valores, vale el esfuerzo.