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miércoles, 18 de julio de 2012

Técnicas para ser optimista

tecnicas para ser optimista

En Optimismo y éxito, ¿cuál es su relación?, vimos que el optimismo es una capacidad que puede entrenarse. En terapia, ello se realiza trabajando sobre las particularidades del consultante y su caso. Hoy veremos algunas técnicas para ser optimista generales y aplicables a la vida cotidiana, deteniéndonos especialmente en el estilo explicativo, la forma en que solemos entender lo que sucede a nuestro alrededor y lo que hacemos. 


**Estilo explicativo pesimista

Acontecimientos positivos: Las personas con un estilo explicativo pesimista, consideran que las cosas buenas que les ocurren se deben a factores externos como la suerte, no reconociendo o minimizando muchísimo el peso de sus propias acciones para que sucedieran. Piensan que tienen poco o nulo control sobre las causas del evento, y que no se repetirá ni tendrá consecuencias positivas en otras áreas. 

Acontecimientos negativos: A éstos sí los ven más estables, difíciles de cambiar en el futuro y con capacidad de extender sus efectos negativos a otras cosas. Se culpabilizan por lo sucedido, acostumbrando a pensar por ejemplo, que no hicieron algo que podrían haber hecho y a castigarse mentalmente por ello.   


**Estilo explicativo optimista

Acontecimientos positivos: Quienes mantienen un estilo explicativo optimista, consideran que estos eventos y sus causas durarán más tiempo, generarán efectos favorables en otras cosas y reconocen su participación para que ocurrieran.

Acontecimientos negativos: Creen que son específicos a un determinado momento, que sus efectos no tienen por qué afectar otras áreas, que pueden realizar cambios positivos respecto a ellos y sus causas, así como aprender de los mismos.

Nuestros pensamientos habituales son como un músculo que puede ser fortalecido, por tanto podemos implementar técnicas sencillas para mantener y reforzar el optimismo.

* Identifica ideas negativas en cuanto a ti, los demás y tu entorno. Existen mensajes, por ejemplo saboteadores, que puedes dirigirte tanto ante éxitos como ante fracasos. ¿Cómo te sientes cuando algo que te importa sale bien? ¿A qué piensas que se debe? ¿A tu dedicación? ¿A la casualidad? Y cuando no resulta como esperabas, ¿te culpas e imaginas que se repetirá? Tener un cuaderno donde registrar lo que piensas y sientes, es de gran ayuda. En cuanto a los demás o a tu entorno, cuando veas que te quejas insistentemente de los mismos, concéntrate en recordar sus cualidades o cosas positivas que aporten.

* Si en una situación desearías estar más contento empieza por sonreír, aunque al principio actúes, poner en tu rostro la expresión que genuinamente desearías tener es el primer paso. En esta línea, también es útil que te focalices en la primera cosa positiva que encuentres en tu entorno, incluso aquellas que siempre están cerca.

* Poner atención a todo aquello que aprendes fácilmente, los contextos en que lo haces y las sensaciones que experimentas, es muy útil para explorar y repensar tus puntos fuertes.

* Cuando hagas algo que disfrutes o que no te exija demasiada concentración, proponte especialmente enfocarte en ello, de modo que tu mente no se dispare hacia pensamientos negativos como preocupaciones. Verás que con el tiempo te distraerás cada vez menos, ganando en control mental.

Adoptar técnicas sencillas para ser optimista, que acompañen un estilo explicativo acorde, nos permite reemplazar mensajes dañinos que nos dirigimos, proteger y beneficiar nuestra salud psico-física, sentirnos más seguros respecto al futuro y pensar mejor en el presente.