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viernes, 17 de agosto de 2012

Resiliencia para vencer el miedo al fracaso


resiliencia para vencer el miedo al fracaso 
El marcado miedo al fracaso, es un importante obstáculo para adoptar una actitud positiva ante los errores. Es difícil sentirnos cómodos y seguros cuando muy frecuentemente nos preocupamos por equivocarnos o vernos en una situación vergonzosa en público. A su vez como hemos visto, desde la Psicología Positiva, la resiliencia es entendida como la capacidad de adaptarse a situaciones adversas, superarlas, aprender de ellas e incluso salir fortalecidos. Existe extensa bibliografía científica basada en estudios sobre características de personalidad, de sujetos que tras haber atravesado situaciones muy difíciles, incluso traumáticas, pudieron continuar con sus vidas, extraer aprendizajes valiosos y desarrollar recursos personales con los que no esperaban contar. Entonces, ¿cómo influiría la adopción de una actitud resiliente para vencer el miedo al fracaso?

En nuestra forma de interpretar el comportamiento propio y ajeno, influyen tanto aspectos genéticos como experiencias previas. Si bien es cierto que la influencia parcial de la genética no puede cambiarse, sí podemos aprender y acostumbrarnos a pensar nuestras experiencias de una forma más conveniente, sin por ello apartarnos de la realidad. De ahí, que quienes nos especializamos en Psicología Positiva, muchas veces usemos expresiones como “entrenar la resiliencia o el optimismo”.

Más allá de que cometer errores no suele ser disfrutable, la resiliencia aquí implica focalizarse en el nuevo conocimiento que los acompaña, y utilizarlo en futuras tareas. Todo ello, viene a sustituir el quedarse en reproches y en la desazón natural de que las cosas no salieran como se planearon.

Como vimos también anteriormente, quienes mantienen un estilo explicativo pesimista, suelen pensar que acontecimientos como errores, se deben a factores que no pueden cambiar ni controlar, lo que a su vez los lleva a creer que no existen oportunidades de mejora y a extender los efectos inconvenientes a otras áreas no relacionadas.  Por ejemplo, hay quienes ven los errores como pruebas de su incapacidad en una o varias tareas, en lugar de considerarlos como situaciones desde las que impulsarse y/o resolver.

Quienes poseen una actitud resiliente, atribuyen los errores a aspectos que sí pueden cambiar, pudiendo ir creciendo y creando éxito con esos cambios.

El primer paso para romper el círculo del miedo al fracaso, es detenernos a cuestionar nuestros pensamientos sobre los errores. Según las circunstancias, en algunas situaciones podemos ver más claramente que en otras las enseñanzas que encierran las equivocaciones. La intervención profesional es una herramienta útil, más aún en los casos de personas que están convencidas de que sus errores no hacen más que confirmar sus defectos.

**En este momento, podemos plantearnos brevemente el siguiente ejercicio. Recuerda un par de situaciones, en que te hayas equivocado durante una tarea que te importara y anota:

1)     ¿Qué te dijiste? ¿Cómo te sentiste?, ¿Qué hiciste?, ¿Cómo te gustaría haber reaccionado?

2)     Si te equivocaras próximamente, ¿qué mensaje te dirigirías?, ¿cómo te gustaría reaccionar?

El cambio, puede comenzar tanto aprendiendo a pensar diferente los errores, como mediante la implementación de nuevos comportamientos, ya que ambos aspectos están directamente vinculados. Implica plantearnos alternativas de reacción ante los errores, escoger la que pensamos más exitosa, evaluar su efectividad en la práctica y aprovechar tanto lo que sucedió según lo planeado como lo que no. 

La resiliencia desde la Psicología Positiva, significa aquí sobreponerse a la natural sensación de duda que suele surgir luego de los errores. Una vez que podemos cuestionar ideas irracionales, comenzamos a superar el miedo al fracaso, adoptando una actitud resiliente con interpretaciones más realistas y estrategias más saludables.