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sábado, 22 de septiembre de 2012

Por qué evitar controlar todo

por que evitar controlar todo

¿Alguna vez has sentido que nadie puede hacer una determinada tarea como tú? Es bastante común, en especial si compartimos con otros un proyecto que nos importa. Algunas personas, intentan frecuentemente controlar lo que sucede, por temor a que los demás se equivoquen y que la tarea en común se perjudique. Sin embargo, proponernos delegar y evitar controlar todo, es un proceso que permite disminuir el estrés y disfrutar más la rutina diaria. 
[Imagen: Imagerymajestic/FreeDigitalPhotos.net]

Hacemos algo extra aquí, perfeccionamos un detalle allá y así pasan los días no siendo siempre fácil advertir cuándo comenzamos a sobrecargarnos. Evitar controlar todo, implica reemplazar costumbres que parecen inamovibles, por conductas más realistas y saludables.


Un temor exagerado a los errores, suele dar lugar a la fantasía de que siempre es posible realizar muchas tareas simultáneamente. Ser más concientes de que el mundo no termina si nos equivocamos, de que los errores son oportunidades para aprender, nos permitirá sentirnos más tranquilos y confiados, lo que repercute directamente en nuestra salud psico-física y en la calidad de lo que hacemos.

Quienes tienen cierta tendencia a controlar las actividades de los otros, como empleados, hijos o pareja, creen que necesitan estar lo más informadas posible acerca de lo que hacen, a fin de evitar algún incidente perjudicial más o menos importante. Estas actitudes suelen resultarles agobiantes y molestas a los demás. Por tanto, cabe cuestionar las creencias acerca de sus posibles equivocaciones.  Todos tenemos destrezas, y reconocer las ajenas al delegar tiende a fortalecer los vínculos, ya que al igual que nosotros los demás también tienen derecho a aprender de la experiencia.

Antes de preguntarnos cómo controlar las cosas, detengámonos a reflexionar acerca de qué tan ciertos son los mensajes que nos dirigimos, ¿estamos por ejemplo dejándonos llevar por temores sin tener demasiada evidencia?

Comprender que  más allá de que demos lo mejor de nosotros, la vida implica cierta cuota de riesgo, fortalece nuestra habilidad para adaptarnos a diferentes escenarios, ayudándonos no sólo a delegar y desistir de intentar controlar frecuentemente un gran número de tareas, sino también a disminuir el estrés. La intervención profesional durante una terapia, con estrategias adecuadas al caso específico, contribuye a facilitar el proceso de evitar controlar todo