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jueves, 9 de mayo de 2013

Trastornos alimenticios y su tratamiento en Psicología Positiva

trastornos alimenticios y su tratamiento en psicologia positiva



Los trastornos alimenticios, son un conjunto de enfermedades progresivas con múltiples causas. Sin duda hemos escuchado hablar de bulimia y anorexia por ejemplo, por ser actualmente los más difundidos en los medios. Pero, ¿por qué surgen? ¿Qué sucede con el tratamiento? ¿Qué puede hacerse desde la Psicología Positiva?
[Imagen: Grant Cochrane/FreeDigitalPhotos.net]

Si bien los modelos de belleza actuales tienen un gran peso, generando sufrimiento psicológico si no se poseen determinadas características físicas, la raíz de estas patologías suele relacionarse con problemas emocionales.

A través del estudio de numerosos casos se ha identificado en pacientes, una percepción de falta de afecto por parte de los padres (o quienes cumplían su función), generalmente desde la infancia. El sentirse bien amado, es fundamental para construir una imagen fuerte y segura de uno mismo. El niño que crece sintiéndose inseguro será durante la adolescencia, presa fácil de los paradigmas de belleza.

Ahora bien, ¿por qué se dice que los trastornos alimenticios son multicausales? Porque debe existir una suma de predisposición genética, ámbito familiar y entorno social, para que se produzcan. De ahí el motivo por el cual no seamos bulímicos o anoréxicos por ejemplo, todos quienes estamos expuestos a la moda.

Los trastornos alimenticios, pueden implicar conductas purgativas como el uso excesivo de laxantes o diuréticos, e incluso la provocación del vómito. Ésta última, genera una gran pérdida de electrolitos, lo que a su vez puede relacionarse con un paro cardíaco.

Cuando se trata de una patología padecida por largo tiempo, como puede ser la anorexia, la importante desnutrición acarrea diversos problemas, como la amenorrea con una significativa pérdida hormonal.

Otra características, es la deformación de la imagen corporal. Al percibir una imagen distorsionada de su cuerpo, la persona puede verse muy gorda aun estando dramáticamente flaca. Existe aquí, una negación de la delgadez con una marcada autoagresión. Cuando la patología es grave, puede hablarse de una búsqueda de la muerte.

**Tratamiento

El tratamiento psicológico es esencial, debido a la fuerte conflictiva emocional en la raíz de estas enfermedades. Además del trabajo conjunto con un nutricionista, muchos casos comprenden también una intervención coordinada con un psiquiatra responsable de recetar medicación.

**¿Qué sucede con la cura?

Los trastornos alimenticios presentan distintos grados de gravedad, en muchos sí es posible alcanzar la cura. En los más graves, lamentablemente, el pronóstico suele ser más reservado.

**¿Cómo se trabaja desde la Psicología Positiva?

Los psicólogos Martin Seligman y Christopher Peterson, analizaron las fortalezas humanas y cómo las personas pueden alcanzar un comportamiento positivo y beneficioso para sí mismas en distintas áreas. Una mente abierta, pensamiento crítico, valentía, colaborar con los demás, sentido de  justicia, autorregulación, esperanza, optimismo, entre otras, son fortalezas individuales que interrelacionadas, funcionan como herramientas para alcanzar el bienestar  mental. En Psicología Positiva, las fortalezas se aprovechan y trabajan durante el tratamiento de los trastornos alimenticios.

La recuperación es un complejo camino, con muchos momentos difíciles e incómodos, hacia la transformación interna y externa. De ahí la importancia de una focalización en las fortalezas individuales para construir una actitud positiva hacia el cambio y fundamentalmente hacia uno mismo.

En diferentes investigaciones acerca del tratamiento de la anorexia desde la Psicología Positiva, se observó que la motivación interna demostraba una necesidad de desarrollar habilidades que permitieran sobrevivir y alcanzar mejoras sostenibles en la calidad de vida. Keski-Rahkonen y colaboradores (2007), notaron que el apoyo social era considerado por las pacientes, una oportunidad para informarse y hablar sobre las dificultades del tratamiento, así como una vía para solicitar asistencia, lo cual se asociaba con sentimientos de seguridad.

Teniendo en cuenta que estas enfermedades avanzan y no desparecen sin tratamiento, es necesario consultar pronto ante la sospecha de trastornos alimenticios.