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lunes, 23 de septiembre de 2013

Persistencia y objetivos desde la Psicología Positiva

persistencia y objetivos desde la psicologia positiva

Continuando con una mirada más cercana hacia la clasificación de 6 virtudes y 24 fortales, que los psicólogos Martin Seligman y Christopher Peterson realizaron sobre aspectos que hacen a una buena salud mental, la propuesta de hoy es detenernos en la fortaleza de persistencia, su papel a la hora de perseguir objetivos y su significado en Psicología Positiva.
[Imagen: zirconicusso/FreeDigitalPhotos.net]

Junto con la autenticidad, la valentía y la vitalidad, la persistencia de acuerdo a Seligman y Peterson, integra la virtud "Coraje", que hace a las fortalezas humanas que impulsan a perseguir objetivos. Dichos autores definen la persistencia, como “la continuación voluntaria dirigida a un objetivo de acción a pesar de los obstáculos, dificultades o el desánimo”.

Persistir no es buscar la perfección incansable e irracionalmente, sino apelar a una flexibilidad realista que reconoce los límites y capacidades. En la vida cotidiana se traduce en desarrollar rutinas, buscar apoyo, cuestionar y mantener un mayor control sobre pensamientos negativos comunes tales como "no puedo hacerlo", "todos me dicen que no", de modo que no cobren un papel protagónico en nuestras acciones.

Es cierto que no todos los objetivos son posibles de ser alcanzados. Aquí entra en escena la virtud "Conocimiento y sabiduría", para permitirnos distinguir persistencia de obstinación. Cuándo los reiterados intentos nos permiten continuar un camino de aprendizaje, y cuándo es tiempo de cambiar de ruta y dirigirnos hacia otro lugar.

¿Podemos identificar un objetivo claro que nos permita trazar caminos con posibilidades reales de alcanzarlo?

¿Nos estamos concentrando en algo específico o estamos queriendo abarcar distintas cosas que nos agradan pero de áras muy distintas? Éste es un punto bastante frecuente, especialmente en personas creativas y explorativas como los emprendedores. En varias ocasiones, he tenido en consulta a clientes que persiguen una meta, pero que en lugar de ir dividiendo el objetivo principal en partes, van agregando casi sin percibirlo, objetivos distintos que en la práctica suman peso y dificultan la concreción de planes. Cada nuevo propósito abre un abanico de aprendizajes, aspectos que necesitan ser comprendidos, perfeccionados, que requieren un toque personal, implicando tiempo y recursos.

No darse por vencidos fácilmente ante obstáculos internos y externos, habla de aspectos saludables de la autoestima. Una persistencia realista, nos invita continuar y a sentimos satisfechos por las tareas realizadas.