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viernes, 2 de enero de 2015

Aprender a decir no, 1a parte

aprender a decir no 1a parte 

¿Qué tan necesario e importante es aprender a decir "no"? Hoy aceptas ir a una reunión a la que no tienes muchas ganas de asistir, sólo por satisfacer a un familiar político. Mañana accedes a ser parte de un proyecto que en el fondo no te interesa sólo por complacer a los demás. ¿Te resulta difícil y te implica una sobrecarga el no poder rechazar las peticiones ajenas? ¿Responden tus acciones muchas veces a lo que otros esperan de ti y no a lo que tú deseas? ¿Por qué a muchas personas les cuesta tanto decir "no"? Sin duda cada uno pueda encontrar un motivo diferente, según la propia personalidad y las circunstancias. Sin embargo, sí es posible y saludable satisfacer nuestros auténticos deseos sin herir a los demás. 
[Imagen: Cieleke/freeimages.com]


El aprender a decir no es entre otras cosas, un proceso de autodescubrimiento es inevitable preguntarnos, ¿qué es lo que tememos que ocurra?, ¿ante qué sujetos o situaciones específicas nos cuesta más negarnos? A algunos les preocupa causar una buena impresión a los demás y se esmeran esperando que les mantengan en buen concepto. Otros optan por acceder para evitar discusiones, sentirse culpables, por inseguridad o temer afrontar miedos en general como a equivocarse. Sin embargo, así se va perdiendo una valiosa oportunidad de crecer.

Como hemos visto en más de un artículo, poner por escrito los propios sentimientos y pensamientos es más útil y revelador de lo que puede parecer.

Te propongo el siguiente ejercicio: 

* Con bolígrafo y papel en mano, divide una hoja en estas tres columnas; Situación, Pensamientos y Emociones. Anota respectivamente la situación que se te presenta y a la que te cuesta negarte; los pensamientos que te surgen, incluyendo temores, deseos propios, etc.; y finalmente las emociones que estos pensamientos te provocan.

Muchas personas afirman experimentar una sensación de alivio al terminar el ejercicio, ya sea en consulta o como tarea domiciliaria. A veces se sorprenden por encontrar cosas que no esperaban que salieran. Este ejercicio nos permite pensar lo que escribimos, cuestionar qué tan reales son nuestros temores y detectar posibles errores cognitivos en nuestro razonamiento. Algunos de ellos pueden ser:



* Abstracción selectiva. Se trata de arribar a una conclusión luego de examinar sólo una pequeña parte de la información disponible, ignorando otros datos importantes a fin de confirmar una visión tendenciosa de la situación.
* Inferencia arbitraria. Consiste en llegar a una conclusión sin ninguna evidencia o basándose en evidencias contradictorias.
* Personalización. Aquí es cuando relacionamos eventos externos con nosotros mismos contando con poco o ningún fundamento para ello, y asumiendo una responsabilidad excesiva por acontecimientos negativos.
* Maximización y minimización. Es la exageración o minimización de la importancia de una característica, sensación o evento.
* Pensamiento dicotómico, del tipo “todo o nada”. Sucede cuando nuestros juicios sobre nosotros mismos o sobre nuestras experiencias con los demás, son divididos en dos categorías opuestas. Totalmente buenos o totalmente malos, lleno de defectos o perfecto, éxito o fracaso total. 


Decir "no" en las ocasiones necesarias es fundamental para la salud psico-física. Cuando una conducta inconveniente es mantenida durante largo tiempo, resulta oportuno preguntarse si de alguna manera se percibe algún beneficio por mantenerla. Por ejemplo, dejarse llevar por los demás o por las circunstancias, puede resultar más sencillo que pensar por uno mismo. En la próxima entrega veremos algunos puntos que pueden facilitar nuestro camino en el proceso de aprender a decir "no".